• Museo Carlista de Madrid

Banderas en el Museo Carlista de Madrid

Actualizado: 30 jun



Banderas de Tercios de Requetés expuestas en la Sala de los Reyes del Museo Carlista de Madrid



De las innumerables banderas de las Guerras Carlistas o del Carlismo en tiempo de paz, la gran mayoría se ha perdido o se encuentra en paradero desconocido, especialmente las de la Primera Guerra, librada hace ya más de cinco generaciones. Otras se encuentran en los museos, como el Museo del Carlismo de Estella –entre ellas la “Bandera Generalísima” del Ejército Real bordada por la Princesa de Beira- o el Museo del Ejército de Madrid. Algunas otras se conservan en colecciones privadas, como las procedentes del Museo de Recuerdos Históricos de Pamplona, que han parado en las colecciones Baleztena, del Partido Carlista o de Don Iñigo Pérez de Rada. Otras -especialmente éstas procedentes de los Tercios de Requetés de la Cruzada de 1936-, se conservan en paraderos diversos, como la Hermandad de excombatientes del Tercio de Montserrat, el Museo de la Hermandad de la División Azul, la Congregación de San Fermín de los Navarros de Madrid -que guarda varias banderas de Tercios navarros-, o en los camerinos de la Virgen patrona del lugar, como es el caso del de Virgen de la Merced en Barcelona o de la Virgen de la Victoria en Málaga.

La conservación de todas estas banderas, evitando su desaparición física, pero también su “desaparición moral” del ámbito comunitario, es una obligación a la que el Museo Carlista de Madrid no quiere ser ajeno, y a la que contribuye de acuerdo a sus modestas posibilidades, conservando las siguientes banderas de la historia carlista:



BANDERAS DE LA GUERRA CONTRA LA CONVENCION


Bandera de los Voluntarios de Navarra

El Museo Carlista de Madrid expone en la llamada Sala de los Reyes dos banderas, pintadas al óleo en el siglo XIX, que reproducen el anverso y reverso de la bandera de los Voluntarios de Navarra en la Guerra contra la Convención -o guerra contra la República Francesa- desarrollada de 1793 a 1795, precursora de todas las guerras contrarrevolucionarias del siguiente siglo.




Dado que la bandera original fue destruida, estas dos reproducciones constituyen el último vestigio existente de tan importante estandarte de guerra (al parecer existe otra reproducción similar, propiedad de una conocida familia carlista pamplonesa).

La leyenda Por Dios, el Rey y la Patria que ostenta una de las banderas (o una de las caras de la primitiva bandera), establece el lejano origen del que luego sería famoso trilema carlista, apuntando tanto a la antigüedad del mismo, como a la continuidad ideológica que tuvieron los levantamientos contra las ideas de la Revolución Francesa.

La bandera original, hoy desaparecida, estuvo en el Museo de Recuerdos Históricos de Navarra, conservándose una fotografía de la misma, como también otra de cuando desfiló por los pasillos del Palacio de Navarra el 22 de abril de 1925, con motivo de la visita de San Miguel de Aralar, que se había restablecido ese año, y que fue publicada en el Diario de Navarra.


Desfile de la bandera de los Voluntarios de Navarra por los pasillos del Palacio de Navarra en 1925.

Bandera de los Voluntarios de Navarra en la Guerra de la Convención contra los franceses. Como curiosidad el escudo de Navarra aparece laureado, ya que casi nadie sabe que Navarra tiene tres laureadas. Fotografía de cuando se conservaba en el Museo de Recuerdos Históricos, procedente del blog Premín de Iruña.




BANDERAS DEL PERIODO DE ENTREGUERRAS


Corbata para bandera del aplech carlista de Manresa en 1908


Corbata para bandera del aplech de las juventuts carlinas de Manresa lucido en las fiestas conmemorativas del Centenario de la Guerra de la Independencia.

Manresa celebró solemnemente la gesta de los tambores del Bruch en la Guerra de la Independencia, bajo el impulso de los carlistas de la localidad. Con tal motivo se editó un Recuerdo y Programa por parte de la Comisión de Fiestas, así como una medalla conmemorativa, que también forman parte de la colección del Museo Carlista de Madrid.





BANDERAS DE LA TERCERA GUERRA (1872-1876)


Centro de bandera con la Inmaculada Concepción

La proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción de María en 1854 hizo que la imagen de la Inmaculada se representara en muchas de las banderas carlistas de la Tercera Guerra, como puede apreciarse en este centro de esta importante bandera, perteneciente al 2º Batallón de Navarra, y que estuvo en su día en el Palacio de Loredán y después en el Museo de Recuerdos Históricos de Pamplona. La bandera está entre las estudiadas por Don Iñigo Pérez de Rada , a quien agradecemos la información facilitada. Su libro, aún sin publicar, sobre las Banderas del palacio de Loredán promete ser una fuente de información de primerísima importancia sobre este tipo de recuerdos históricos del Carlismo.

Según su investigación de Pérez de Rada, la bandera del 2º Batallón de Navarra era de color blanco, por lo que lo que la caracterizaba era su centro bordado. La imagen de la Inmaculada figuraba en el anverso de la bandera, mientras que el reverso se conserva en el Museo del Carlismo de Estella.

La descripción de Pérez de Rada en su libro se extrae del libro de Francisco Hernando “Recuerdos de la Guerra Civil. La Campaña Carlista”, publicado en París en 1877, págs. 33 y 34:

“Más sencilla, pero también más elegante la del 2º, era de seda blanca con corbata azul; ostentaba en un lado, bordada primorosamente, una preciosa imagen de la Purísima Virgen, y en el opuesto la cruz-espada del glorioso patrón de España, con el popular lema “¡Santiago y a ellos!” escrito en letras rojas.

Carlos VII concedió a la corbata de la Real y Militar Orden de San Fernando al segundo batallón de Navarra por el distinguido mérito contraído en la acción ocurrida en Biurrun y monte de San Juan el 21 de septiembre, según se publicó en El Cuartel Real.

Miguel de Unamuno se refiere a esta bandera en su novela Paz en la guerra: "sobre aquella masa viviente ondeaban las banderas del primero y del ya famoso segundo batallón de Navarra (...). Sobre la blancura de la seda de la empolvada bandera del segundo, veíase reverberar al sol otra Purísima, y a la vuelta, con la roja cruz-espada del glorioso patrón de España, escrito en letras rojas: "¡Santiago y a por ellos!"


La bandera del 2º de Navarra, a la que podemos distinguir arriba segunda por la derecha, aparece junto con otras en una de las láminas que conocemos de las banderas que Don Carlos de Borbón conservaba en el palacio de Loredán.





Bandera o estandarte de la Inmaculada con el cuatrilema Dios, Patria, Fueros y Rey

Al igual que en el caso anterior, esta bandera estuvo en su día en la colección del desaparecido Museo de Recuerdos Históricos de Pamplona. Además de la imagen de la Inmaculada, destaca el cuatrilema en letras cosidas, así como dos grandes flores de lis. También en este caso se desconoce la unidad militar a la que perteneció. Guarda cierta similitud con la utilizada por el Batallón de Guernica, si bien en la de este último el nombre del batallón aparece en la propia bandera, como era lo más habitual.



Faldón o repostero Tercera Guerra Carlista

Curioso faldón o repostero con el texto Viva Don Carlos y Doña Margarita. De gran tamaño y procedente de Navarra, probablemente fue utilizado para engalanar alguna dependencia o residencia de los reyes durante la última guerra.





BANDERAS DE LA II REPUBLICA Y CRUZADA (1936-1939)

Bandera de la Agrupación Escolar Tradicionalista de la Universidad de Salamanca

En buen estado de conservación y medidas de aproximadamente un metro, esta bandera perteneció a la AET de la Universidad de Salamanca en tiempos de la Segunda República, como se aprecia por el escudo que figura en el anverso de la misma.


Anverso de la bandera, con los colores de la AET y el escudo de la universidad salmantina

Reverso con el escudo de España con águila bicéfala


La Agrupación Escolar Tradicionalista o Agrupación de Estudiantes Tradicionalistas (AET) fue una asociación estudiantil carlista creada a principios del siglo XX e integrada en la Comunión Tradicionalista. Estuvo constituida en numerosas ciudades de España y tuvo su auge en la década de 1930. A lo largo de su historia, sus miembros realizaron labores de divulgación del ideario tradicionalista en las universidades.


Banderín de la Comunión Tradicionalista

Banderín auténtico de la Comunión Tradicionalista, que funcionó como partido político desde 1931 hasta el 1937, en que se publicó el famoso Decreto de Unificación que creó FET de las JONS.

El banderín mide 24x14.5cm y se encuentra en perfecto estado de conservación.




Estandarte requeté Viva Cristo Rey

Estandarte carlista andaluz procedente de un funcionario en la Inspección de Trabajo natural de Sevilla, que combatió en la Guerra Civil.




Bandera de las Margaritas de Aragón

Bandera de las Margaritas –nombre de la militancia femenina del carlismo- de Aragón, del periodo de la II Republica. Su datación puede deducirse al llevar Sagrado Corazón integrado en el escudo de España, según Real Orden de Don Alfonso Carlos I en 1931, y por las flores de lis que figuran en el reverso, que fueron sustituidas como símbolo carlista más habitual a partir de 1934, cuando se adoptó como simbología del Requeté el águila bicéfala y el aspa de san Andrés.

La bandera probablemente proceda de alguna sede aragonesa de las Margaritas o de la Comunión Tradicionalista.

Bordada en seda y extremadamente frágil por su antigüedad, mide 87x125 cm aprox.





Anverso y reverso de las Margaritas de Aragón, de tiempos de la Segunda República

Bandera carlista de la 1ª Compañía del Tercio de Santa Gadea

El Tercio de Santa Gadea fue constituido en enero de 1937, con dos Compañías de Requeté alavés, que estaban en el Sector de Orduña, y con voluntarios de Burgos. Pasó a depender de Burgos, y, en agosto de 1937, ocupó el Valle de Mena y el Puerto de los Tornos. Pasó luego a Santander e intervino en la Campaña de Aragón y de Cataluña -Huesca y Lérida- y terminada esta fase paso al Centro, hasta el final de la Guerra.

El Tercio de Santa Gadea recogió en sus filas requetés de toda la zona norte de Burgos. Un primitivo núcleo fue el de la pequeña localidad de Quincoces de Yuso y otros del Valle de Losa. Se le unirían después otros grupos de requetés de Briviesca, Saucillo, Espinosa de los Monteros, Medina de Pomar y otras localidades del norte de Burgos. Por el contrario, los requetés de Miranda de Ebro combatieron en unidades alavesas.

La bandera del Tercio se conserva en la Hermandad de la División Azul de Madrid, y sobre ella apareció una crónica en el Boletín Carlista de Madrid nº 50, de marzo-abril del 2000.

Bandera del Tercio de Santiago nº 8


Bandera de seda, hilo metálico y terciopelo, sobre raso, bordado al pasado, decoración textil aplicada y pasamanería. Las dimensiones son 57x66 cm. El anverso es blanco con Cruz de Santiago en el centro del paño. El reverso, blanco con águila bicéfala negra, cargada de escudo blanco con aspa roja de Borgoña, bordeada por tres lises rojas.

Los elementos constitutivos de este guion son habituales en las milicias del Requeté: paño blanco, águila bicéfala carlista, cruz de Borgoña, lises. La Cruz de Santiago que aparece en el reverso sobre fondo blanco alude a la denominación del Tercio.

Es probable que esta bandera sea un guion de mando de un oficial de requetés de ese Tercio, por las tres flores de lis que tiene.


El Tercio Santiago nº 8 formó parte del conjunto de 22 Tercios organizados en Navarra al comenzar la Guerra Civil de 1936-1939. Formado en Pamplona el 25 de Julio, tomó su nombre del santo del día. Al mando del entonces comandante Ildefonso Navarro, partió hacia Somosierra, por Burgos, para incorporarse a la Columna de García Escámez. Posteriormente pasó al sector de Navafría, a la orden de Rada. Sus efectivos consistieron en 6oo hombres entre los que se contaron 30 muertos y 120 heridos.



Guion de Radio Requeté de Campaña

El Museo Carlista de Madrid muestra en la sala de Reyes la bandera del Tercio Radio Requeté de Campaña, unidad de cuyas hazañas en la Cruzada da testimonio Javier Nagore Yarnoz, que formó parte de la misma, en su libro "En la Primera de Navarra. Memorias de un voluntario navarro en Radio Requeté de Campaña", uno de los relatos más apasionantes de los requetés que participaron en la Cruzada.

Se trata de un guion bordado a mano en doble raso e hilos de plata y oro. Tamaño 60 x 60 cm aproximadamente.


Bandera original de Radio Requeté de Campaña


Además de esta bandera original de la guerra, en el Museo se muestra también una réplica de la misma, proveniente de una antigua sede provincial de la Comunión Tradicionalista de los años 60-70.


Réplica elaborada en los años 60


El Tercio de Radio Requeté de Campaña nació durante el "Parón del Norte" cuando el frente se estabiliza en Vizcaya a principios de octubre del 1936. El Tercio fue creado simultáneamente en San Sebastián y Vitoria por una serie de personalidades vascas vinculadas de antiguo con la Comunión Tradicionalista, que proporcionaron el primer material de transmisiones. A él se incorporaron requetés procedentes de distintas unidades –fundamentalmente los Tercios de Lácar, Montejurra y Navarra- así como algunos falangistas y miembros de Renovación Española que gozaban de la formación técnica en radio y automovilismo que la unidad requería.

Las secciones y compañías del Tercio, integradas en distintas unidades militares, participaron en los frentes del Norte, Guadalajara, ofensiva de Teruel y batalla del Ebro, ganando diversas condecoraciones colectivas.




Gala de corneta del Tercio del Alcázar

El Tercio del Alcázar se formó por indicación de D. Manuel Fal Conde y del capitán de requetés González de Gregorio en el Sur y Sudoeste de Madrid en diciembre de 1936, con requetés de muy diversa procedencia. Las fuerzas reunidas con la denominación de Tercio de Requetés de El Alcázar se pusieron bajo el mando de Don Emilio Alamán, que sería su primer comandante. Lucharon en distintos frentes, incluida su participación en la decisiva batalla del Ebro y en el frente de Levante, participando al final de la guerra en los desfiles de la Victoria de Valencia y Madrid.

El gran pensador tradicionalista Rafael Gambra, que fue combatiente del Tercio del Alcázar, entregó la gala de corneta del Tercio al niño Javier Urcelay López en el acto celebrado en el Cerro de los Ángeles en 1999, como símbolo de la transmisión carlista entre generaciones. De este acto se hizo eco el ya desaparecido Boletín Carlista de Madrid, que publicó igualmente un pequeño reportaje sobre el banderín en su número 47, de diciembre de 1999.

El reverso del banderín muestra la enseña nacional con el escudo de España bordado, conteniendo el Sagrado Corazón.






Banderín de mando del comandante del Tercio de Montserrat

Uno de los comandantes que a lo largo de la Cruzada tuvo el laureado Tercio de Montserrat fue el capitán Manuel Martínez Millán de Priego, que mandó el tercio durante un breve período en 1938. Su banderín de mando, bordado y regalado por las margaritas de Barcelona, se expone en la Escalera de las Banderas del Museo.

Junto a los colores del Principado, bellamente bordados, figuran las iniciales DPR y el rótulo Requetés de Barcelona. Una bella pieza, recuerdo de uno de los más heroicos tercios de la Cruzada.




Bandera de los requetés de Olite y de Ujue

La bandera de los requetés de Olite se perdió después de la guerra, conservándose sólo el escudo de la misma con el águila bicéfala. Con él, las carmelitas de Olite realizaron en los años 70 del siglo XX una réplica de la bandera original, que es la que se conserva en el Museo.

De la misma manera, se conserva una bandera, de la misma época y procedencia, perteneciente a los requetés del pueblo navarro de Ujue.

Ambas proceden del círculo carlista de Olite, ya desaparecido tras pasar unos años reconvertido en hogar de ancianos.







Bandera del Tercio María de las Nieves

Centro de bandera enmarcado del Tercio de María de las Nieves. El Tercio llevó el nombre de la reina y esposa de Don Alfonso Carlos I, que había acompañado a su marido durante la Tercera Guerra. La reina sintió una gran alegría de que se designara con su nombre a un Tercio de requetés, como expresó por escrito en carta al teniente coronel Utrilla, Inspector jefe militar de los Requetés de Navarra y primer comandante del Tercio.


El Tercio María de las Nieves se constituyó en Zaragoza y fue uno de los primeros que salieron de Navarra en julio del 36 y tal vez el más numeroso, pues llegó a sumar más de 1000 valerosos requetés, Las necesidades militares de aquellos primeros días hicieron que el Tercio dispersara sus Compañías. Creado por el teniente coronel Utrilla, contó en sus filas con ilustres personajes como Ignacio Baleztena y Jesús Elizalde, diputado a Cortes.

De las cinco compañías iniciales del Tercio, la de Olite-Tafalla y la de Pamplona fueron las que conservaron el nombre de María de las Nieves, combatiendo sin descanso en el frente de Aragón y en Guipúzcoa, hasta que ante el número de bajas fueron integrados en la 1ª Bandera de FET y de las JONS de Aragón.

El Tercio sería reorganizado en noviembre de 1938 y como tal Unidad acabaría la Guerra y sería disuelto definitivamente al quedar encuadrado en la 72ª División en Robredogordo (Madrid). El día 8 de enero del 39 sale el Tercio de nuevo para el frente de Peguerinos (Guadarrama), donde releva a la 7ª Bandera de Castilla. Derrumbado el frente de Madrid el Tercio llega a San Lorenzo del Escorial y a Madrid para Servicios de Orden y Policía.




Bandera del Tercio de San Fermín

El Museo Carlista de Madrid posee cuatro banderas del famoso tercio navarro de San Fermín o, con más propiedad, una gran bandera de gala, una bandera de combate y dos centros de banderas conservados enmarcados, quizás anverso y reverso de una misma bandera.


Bandera de gala del Tercio navarro de San Fermín, con desgarros pendientes de restauración



Bandera de combate del Tercio de San Fermín, igualmente conservada en el Museo


La compañía de Estella que formó inicialmente parte del Tercio de María de las Nieves fue a Guipúzcoa en agosto de 1936, y constituyó luego la 2ª Compañía del Tercio de Lesaca, que más tarde dio lugar al Tercio de San Fermín junto con las unidades de Montemuru y Elizondo.

La vida del Tercio de San Fermín fue corta, abarcando solo la campaña del Norte, desde febrero de 1937 hasta noviembre de ese año, en que se integró en el Tercio de Lácar, perdiendo su nombre. Al final de la guerra y por razones mal conocidas, el Tercio de San Fermín volvió a ser una unidad autónoma.




Centros de bandera del Tercio de San Fermín


Bandera del Tercio de Lácar

La bandera de combate del Tercio de Lácar es, sin duda, una de las piezas de mayor valor histórico de la colección de banderas del Museo Carlista de Madrid. No en vano el laureado tercio navarro ha sido considerado por algunos especialistas "La mejor Unidad de Infantería tipo Batallón del Ejercito Nacional. ¡Lo mejor de lo mejor!"

Grande entre los grandes en FE y HEROÍSMO EN LA BATALLA, el Heroico Tercio de Lácar tomó su nombre, en conmemoración de la Gloriosa batalla que en este Pueblo Navarro se libro en la segunda Guerra Carlista, el día 3 de Febrero de 1875.

Somos los de Lácar

somos los de todo el Norte,

y también los de Teruel,

los de la Sierra de Espadán

y los del Ebro también.

La historia de este glorioso tercio fue narrada en primera persona por Carmelo Revilla Cebrecos en su libro "El Tercio de Lácar", otro de esos testimonios ineludibles sobre los tercios de requetés en la Cruzada.

Además de la bandera de combate del Tercio, el Museo conserva también recuerdos de los hermanos García Sánchez, que sucesivamente fueron sus comandantes y que encontraron la muerte durante los combates en la Sierra de Espadán.


Bandera de combate del tercio de Lácar



Bandera del Tercio de la Divina Peregrina

El Tercio de la Divina Peregrina, así denominado en honor de la patrona de Pontevedra, es un tercio sobre el que existe una gran confusión, al no figurar en el libro "Combatientes requetés en la Guerra Civil española (1936-1939)", del profesor Julio Aróstegui, habitualmente considerado el libro de referencia sobre la materia.

Es posible que el tercio, que no llegaría nunca a tener el carácter de tal, estuviera constituido por los voluntarios gallegos, procedentes de las provincias de Pontevedra y Orense, que en número de 130, se incorporaron al Tercio de Abárzuza que ocupaba posiciones en el Alto del León en la primera quincena de septiembre de 1936, pasando a constituir una compañía específica en el mismo, que durante mucho tiempo fue la 3ª. Los refuerzos gallegos valieron para cubrir las numerosas bajas que había sufrido el tercio navarro, que había quedado reducido a dos compañías.



Guion del tercio Divina Peregrina, formado por voluntarios requetés gallegos


La fotografía del anverso y reverso de la bandera del tercio gallego, que entonces se conservaba en la Real Congregación de San Fermín de los Navarros, fue publicada en el número 96 del Boletín Carlista de Madrid, correspondiente al primer trimestre de 2008, que en su día editaba Javier Lizarza y un pequeño grupo de carlistas que colaboraban con él. El artículo al que la fotografía servía de ilustración no aclaraba el origen del tercio o de la bandera, pero si relacionaba la misma con el tercio navarro de Abárzuza y sus combates en el Alto del León en el verano de 1936, lo que parece abonar la hipótesis esbozada.

No puede descartarse, sin embargo, que el tercio de la Divina Peregrina fuera uno de los tercios que se constituyeron en la posguerra por parte de excombatientes requetés, como fueron el caso del Tercio de Ntra. Sra. de los Desamparados en Valencia o del Tercio de Santo cristo de Lepanto en Barcelona, cuyas banderas se conservan también en el Museo, como nos referiremos a continuación.



Banderín de Asistencia a Frentes y Hospitales

Asistencia a Frentes y Hospitales fue creado a raíz del Decreto de Unificación para atender a los hospitales de sangre y a los combatientes con algunos elementos necesarios como camillas, uniformes y mantas, tabaco y otros útiles que escaseaban entre los soldados en el frente. La margarita María Rosa Urraca Pastor, que tanto se había distinguido como oradora en los mítines tradicionalistas celebrados durante la República, fue elegida su primera delegada nacional. A ella se debe la organización, dotación de contenido y obtención de recursos a una obra que cuando nació parecía simple papel mojado. Bajo su mando y hasta su destitución, Frentes y Hospitales realizó una ingente labor de atención hospitalaria y asistencia a los combatientes en todo el territorio nacional, en la que fueron parte fundamental las margaritas que formaban parte de los círculos carlistas.

El banderín de Frentes y Hospitales perteneció a la propia María Rosa Urraca Pastor, de la que el Museo conserva el archivo y otras pertenencias personales.





BANDERAS DEL REQUETE DE POSTGUERRA

Banderines del Tercio requeté del Santo Cristo de Lepanto

Banderas-guion originales del Tercio del Requeté del Santo Cristo de Lepanto, 3ª Compañía, que formó parte de la Comunión Tradicionalista de Barcelona en los últimos años 40 y los 50 del siglo XX.

Anverso con el lema Dios, Patria, Fueros, Rey y bordeando la cruz de Borgoña bajo corona real Reverso emblema de la Legión. Tienen unas medidas de 50,00cm x 50,00cm aprox. La corona tiene un relleno de algodón para darle relieve.

El Tercio del Santo Cristo de Lepanto fue formado por requetés de Barcelona en la segunda mitad de los años 40 del siglo XX, realizando diversos campamentos y actividades, y desfilando en los aplechs carlistas de Montserrat.



Guiones del Tercio del Santo Cristo de Lepanto del Requeté barcelonés de posquerra










Insignia del Tercio del Cristo de Lepanto



Aplech carlista en Montserrat en 1951 con asistencia de Manuel Fal Conde. A la izquierda pueden verse los dos guiones del Tercio barcelonés del Santo Cristo de Lepanto conservados en el Museo Carlista de Madrid.

Bandera Tercio de Nuestra Señora de los Desamparados

Estandarte original del Tercio de Ntra. Sra. de los Desamparados, de Valencia

con cruz de Borgoña. Sus medidas son 100x73cm.

La bandera perteneció al Tercio valenciano de Nuestra Señora de los Desamparados, formado antes de la guerra y que no salió al frente al fracasar el alzamiento en Valencia:

“Todos nosotros estábamos comprometidos con la sublevación, así que en la noche del 18 de julio, que era sábado, nos habíamos concentrado en la sede del Patronato de la Juventud Obrera de la calle Caballeros con la intención de apoyar al piquete de caballería del Ejército. Sin embargo, el capitán general de Valencia, que también se había comprometido a levantarse, al ser cuñado de Martínez Barrio, se dejó convencer para no hacerlo, y nos dejó en la estacada. Pasaban las horas y llegó al Patronato Fernando Roca, un albañil de la constructora de mi padre que era falangista. «Rafael —me dijo—, no se os ocurra salir armados a la calle, que los Guardias de Asalto os están esperando. Además, han traído refuerzos de Castellón». Comuniqué la noticia a Torrens, el jefe del Tercio, y junto a él y otro requeté decidimos salir a la Plaza de la Virgen a inspeccionar la situación nosotros mismos y, tras confirmar las sospechas, regresamos otra vez al Patronato. En esas circunstancias, ya sin capacidad de maniobra, Torrens decidió disolver la concentración. Un sacerdote que había allí presente nos dijo la misa y todos a nuestras casas, así que allí se terminó el Tercio de Nuestra Señora de los Desamparados” (Testimonio de Rafael Ferrando Sales, en el libro “Requetés, de las trincheras al olvido”).

Iniciada la contienda, el Tercio trató de reconstruirse en Zaragoza a partir de requetés valencianos, pero no llegó a actuar por presiones de la gente de la C.E.D.A. y de Falange de Zaragoza que querían organizar la Bandera de Falange Valenciana.

Probablemente la bandera expuesta en el Museo no sea la del primitivo Tercio anterior a la guerra, sino de los años 50 ó 60 del siglo XX, época en la que el Tercio fue reconstituido por los carlistas valencianos que acudían uniformados y portando su bandera a las concentraciones de Montejurra y otras similares.



Bandera del Tercio de Cristo Rey

En el número 62 del Boletín Carlista de Madrid, D. José Luis Dohijo Sancristóbal, escribió una carta “Sobre el Banderín del Tercio Cristo Rey”, en el que explicaba con todo detalle el origen de la bandera:

“Puedo ofrecer datos sobre el banderín del Tercio de Cristo Rey, publicado en el Boletín de septiembre pasado, ya que fui cofundador de dicho Tercio en su reorganización. En enero de 1963, siendo Jefe provincial de requetés de Madrid José María Cruz de Beraluce, se reorganizó el Tercio bajo el mando del capitán Emilio Marín de Burgos. Concurrimos un buen número de veteranos e incluso algunos excombatientes de la Cruzada.

Se formaron dos Compañías, la primera mandada por el oficial Domingo Rodrigo y el alférez Wenceslao Maroto y la segunda por el teniente Julián Ferrari, siendo alférez de la 1ª Sección el granadino José Luís Labella. Aquí estaba el popular sargento Dodero, carloctavista, como yo y José María del Amo.

El banderín fue encargado por el capitán Marín en el establecimiento Navas, de la calle del Carmen, de la capital. La idea de los fusiles la dio el citado Emilio Marín a Jaime González de los Herreros, sobrino del fundador de la revista “Iglesia-Mundo”, Jaime Caldevilla. El capitán Marín dijo, lo recuerdo, que quería en el mismo “muchos fusiles, muchos fusiles”. Nunca se emplearon éstos , como es sabido, en las banderas de los Tercios que lucharon en la Cruzada. Yo personalmente lo recogí, pagando, creo, 5.000 Ptas, y lo llevé al hombro por las calles de Madrid hasta el Círculo. De los oficiales quiero recordar también, para honrar su memoria, a Juan José Teja, veterano montañés, a Klimenko, ruso blanco, del tercio María de Molina, Caballero Mutilado Absoluto, y al alférez Artemio Benavente, excombatiente. Así mismo recuerdo especialmente a los capitanes Mariano Lamamié de Clairac, lealísimo siempre, y al felizmente vivo el veterano Juan Manuel Elorza. No puede faltar mi emotivo recuerdo al capitán Guillermo de Padura, carlista y amigo, que se hizo cargo del Tercio en 1976”.




Bandera mochilera de los requetés castellanos

Bandera carlista de rollo con el escudo de la Monarquía española y el Sagrado Corazón. 35x32 cm. Reverso con desperfectos. Estas banderas impresas, de pequeño formato, se producían en rollos y se distribuían en las sedes del Requeté castellano y leonés, en ciudades como Valladolid, León etc.





Banderín de los carlistas de Galdácano en homenaje a D. Javier

Pequeño banderín, obsequio de los carlistas de Galdácano (Vizcaya) a Don Javier de Borbón-Parma en su 80 aniversario.

Llama la atención su reverso con los colores de la enseña nacional, cuando tantas gentes hoy en día creen tan erróneamente que el carlismo vascongado tiene algo que ver con el moderno nacionalismo vasco.




Gala de tambor de la banda de cornetas y tambores del Requeté de Aldaya (Valencia)

En la localidad valenciana de Aldaya existe una banda de cornetas y tambores del Requeté, que ha venido funcionando desde mediados del siglo XX y aún se mantiene en nuestros días, si bien desdibujada la relación con el Carlismo que otrora tuvo.

El Museo Carlista de Madrid conserva un tambor y su correspondiente gala con la Cruz de San Andrés, obsequio de un veterano de la citada banda.




Bandera carlista de mesa

Pequeña bandera primorosamente realizada, probablemente en la época de la Guerra Civil o inmediata posguerra.




Anverso y reverso de la bandera de mesa de la Comunión Tradicionalista



OTRAS BANDERAS O ESTANDARTES


Banderín de zuavos pontificios o de los soldados franceses en la Guerra Franco- Prusiana


Estandarte religioso francés del siglo XIX con los Sagrados Corazones y el lema “Salvad a Francia”. Sus medidas son 82x54cm.

Se trata con seguridad de una pieza de la guerra franco-prusiana, entre 1870-71. Es posible que el estandarte perteneciera a los zuavos pontificios, como podría deducirse por su similitud con el estandarte que portaron los zuavos pontificios del general de Sonis en la batalla de Loigny, el 2 de diciembre de 1870.


Estandarte de la guerra Franco-Prusiana conservado en el Museo Carlista de Madrid


Estandarte de los zuavos pontificios franceses



Bandera de veteranos de la Legión Extranjera francesa


Algunos carlistas que tuvieron que atravesar la frontera francesa, tanto después del final de la Primera Guerra como de la Tercera, se enrolaron en la Legión Extranjera francesa como única forma de ganarse la vida.

Esta bandera, cuyas siglas y símbolos no han podido ser interpretados -salvo el emblema de la artillería y la bomba flamígera de la propia Legión-, debió pertenecer a alguna asociación de veteranos de la Legión Extranjera, y fue recuperada de la casa de un carlista navarro, junto a muchas otras pertenecías probatorias de su condición de carlista.




El Museo agradecería cualquier información que ayudara a precisar el significado de las inscripciones que figuran en esta bandera.



Estandarte del Apostolado de la Oración El Carlismo se sintió siempre atraído por la espiritualidad del Sagrado Corazón que se reflejaba en los detentes que lucían en sus pechos. El Apostolado de la Oración, creado por los Jesuitas, fue la gran asociación promotora de esta devoción, y de el formaron parte muchos carlistas desde su fundación.

El bello estandarte del Apostolado de la Oración que se exhibe en el Museo Carlista de Madrid hay que fecharlo en torno al año 1900 o finales del siglo XIX.



256 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo