• Museo Carlista de Madrid

La Dinastía Carlista en la Pintura: nuevos cuadros hallados

Actualizado: hace 7 días

En el mes de mayo de 2020 finalizamos nuestro libro “La Dinastía Carlista en la Pintura”, subtitulado “Historia e imagen de la rama carlista de la Familia Real española, sus retratos y los artistas que los realizaron”, con el que pretendimos establecer un primer inventario de las pinturas existentes de los miembros de la dinastía carlista, aportando datos sobre los pintores y las circunstancias de su realización.


La Dinastía Carlista en la Pintura

Javier Urcelay; La Dinastía Carlista en la Pintura. Museo Carlista de Madrid/Galland Books, Valladolid 2020


A pesar del barrido sistemático que la elaboración del libro supuso, ya en su primer capítulo advertíamos de la certeza de que “aún existirán por esos mundos muchos retratos de los reyes y reinas carlistas que aquí no han sido incluidos”, cuya salida a la luz pública podría incluso ser fomentada por la publicación del libro. La esperanza es que estos nuevos hallazgos pudieran incorporarse a futuras nuevas ediciones de la obra. En cualquier caso, y por si esa esperanza no se llegara a materializar, doy cuenta aquí, escasamente un año después de la edición del libro, de los varios retratos localizados en estos últimos meses y que nos eran desconocidos al acabar el libro.



Don Carlos María Isidro de Borbón, Carlos V, primer rey de la Dinastía Carlista

En 1816 se fundó por Real Cédula la Universidad de San Fernando de La Laguna, en Tenerife, de la que el Infante Don Carlos María Isidro asumió el cargo honorífico de protector. Con este motivo, la nueva universidad encargó al pintor canario Luís de la Cruz y Ríos sendos retratos del rey Fernando VII y de su hermano el Infante Don Carlos, que fueron pintados a lo largo de 1816 y 1817, y se entregaron en 1818. Actuó de intermediario el confesor real Cristóbal Bencomo, quien tuvo que esforzarse para ver culminada su misión luchando contra la desgana y “poca formalidad” del pintor.[1]

Don Carlos luce uniforme de capitán general, con las condecoraciones habituales, a las que se añaden las veneras de las Órdenes de Santiago y Malta y la placa de la Orden francesa del Espíritu Santo.

Retrato del Infante Don Carlos María Isidro pintado por De la Cruz para la Universidad de La Laguna. Instituto Cabrera Pinto. La Laguna (Tenerife)



En noviembre de 2020, la casa de subastas Ansorena de Madrid sacó a la venta un retrato realizado por Agustín Esteve, copia del boceto pintado por Goya. El cuadro de Esteve perteneció a la colección de la Reina María Cristina de Borbón y luego a colección particular, sin que conozcamos su paradero después de ser vendido en la mencionada subasta.

El Infante Don Carlos María Isidro de Borbón, copia realizada por Agustín Esteve del boceto pintado por Goya



Doña María Francisca de Braganza, primera esposa del rey Carlos V

La Condesa de Melgar, pintora aficionada, pero de cierto carácter, pintó al pastel una versión de Doña maría Francisca de Braganza, siguiendo el modelo del famoso retrato pintado por Vicente López. El cuadro se encuentra, como el resto de los cuadros de la condesa, en manos privadas de sus herederos.

Retrato al pastel de Doña Francisca de Braganza, obra de la condesa de Melgar siguiendo el modelo de Vicente López. Colección particular




Doña María Teresa de Braganza, segunda esposa del rey Carlos V

En Internet encontramos un retrato de Doña María Teresa de Braganza, Princesa de Beira, del que no conocemos ninguna información, pero que dejamos aquí consignado a falta de que algún día podamos conocer algo sobre él.

Retrato de Doña María Teresa de Braganza, Princesa de Beira.



Don Carlos Luís de Borbón y Braganza, Conde de Montemolín

En el verano de 2020, la pintora Carmen Gorbe Sánchez pintó un óleo sobre lienzo de Don Carlos Luís de Borbón y Braganza, conde de Montemolín y el Carlos VI de la dinastía carlista. Se trata de un cuadro interesante, pues viene a completar una muy escasa iconografía pictórica del segundo de los reyes de la dinastía carlista. Para llevar a cabo su obra, la pintora se basó en uno de los grabados existentes del Conde de Montemolín, que aparece retratado con levitó, portando la banda y placa de la Orden de Carlos III que le fue concedida por Fernando VII, y el Toisón de Oro al cuello.

El cuadro pertenece en la actualidad a la colección del Museo Carlista de Madrid, en San Lorenzo de El Escorial.


Don Carlos Luís de Borbón y Braganza, conde de Montemolín. Obra de Carmen Gorbe Sánchez. Museo Carlista de Madrid



Doña María Carolina de Borbón Dos Sicilias, Condesa de Montemolín


Tres cuadros nuevos hemos localizado de María Carolina de Borbón Dos Sicilias, todos ellos realizados cuando era princesa de la corte de Nápoles y antes de convertirse en condesa de Montemolín.

El primero de ellos es una representación de la familia del rey Francisco I de las dos Sicilias por Giuseppe Cammarano. El cuadro, en el que Carolina aparece con sus padres y hermanos, se encuentra en el Museo de Capodimonte, en Italia.

Giuseppe Cammarano (4 junio 1766 – 8 octubre 1850) nació en Sciacca, Sicilia, ciudad en la que dirigió la Academia de Arte. Pintó frescos para la Corte de Nápoles, bajo el mecenazgo de Fernando I, que le financió los estudios en Roma, donde realizó pinturas a mitad de camino entre el rococó y el neoclasicismo. De vuelta a Nápoles, hizo trabajos de restauración, fue nombrado profesor de la Real Academia de Bellas Artes y llevó a cabo pinturas de decoración de los palacios reales de Caserta y Nápoles, y pintó La Última Cena para la catedral napolitana.

Falleció en Nápoles a la edad de 84 años.

La familia de Francisco I de las Dos Sicilias, de Giuseppe Cammarano. Museo de Capodimonte


Junto a esta obra, hemos localizado otras dos pinturas de María Carolina, la primera aún niña y en la segunda, una miniatura, retratada en su adolescencia. Desconocemos el autor -quizás Michele Albanesi o Floriano Pietrocola, que tanto trabajaron para la corte napolitana- o localización de estas pinturas, encontradas en internet y de las que no podemos dar más datos.


María Carolina de Borbón Dos Sicilias, en dos retratos cuyo autor y localización desconocemos


Don Carlos de Borbón y Austria-Este, Carlos VII

Carlos de Borbón y Austria-Este sigue siendo una fuente inagotable de nuevos hallazgos, haciendo honor a su justa reputación a ser uno de los reyes más retratados, no solo de la dinastía carlista, sino quizás de la entera Familia Real española.

El primero de los retratos que hemos localizado fue un regalo del propio monarca a la revista carlista argentina El Legitimista Español, fundada por el incansable propagandista del Carlismo Francisco de paula Oller. De ello se dio cuenta en un número de la revista, publicado en 1903, y que mostraba la fotografía que aquí recogemos, la única que hemos visto del cuadro que puede en la actualidad encontrarse en algún lugar en tierras americanas o quizás haya desaparecido para siempre.

En la reseña que la revista dedica a agradecer este regalo con la que el monarca carlista honró al editor y sus colaboradores, no se señala autor del cuadro, mencionándose únicamente que era obra de un famoso pintor veneciano. Quizás se trate de Ermolao Paoletti, que sabemos que realizó varios trabajos para el Duque de Madrid.

Carlos VII, retratado por “un conocido pintor veneciano”, regalo del rey a El Legitimista Español (Francisco de Paula Oller) en abril 1903.

Francisco de paula Oller no sólo fundó la revista el El Legitimista Español, sino que fomentó la organización del Carlismo en Argentina y otras naciones hispanas, en las que se abrieron Círculos y sedes con mayor o menor prosperidad. En las fotografías que conservamos de los Círculos carlistas de Buenos Aires y Montevideo, se aprecia un retrato de Carlos VII en la sala de reuniones, que es también nuevo para nosotros. Ignoramos si se trataba de una fotografía o de una pintura, y si fuera esto segundo, carecemos de cualquier información sobre su autoría o actual localización.

Retrato de Carlos VII en la sala de reuniones del Circulo Tradicionalista de Buenos Aires, Archivo Montevilla, fondo Oller

Retrato de Carlos VII en el Circulo Tradicionalista de Uruguay, Archivo Montevilla, fondo Oller


Otro cuadro de Don Carlos VII localizado también indirectamente es el que figura como fondo en una fotografía del que fuera comandante del Requeté andaluz en la Cruzada, D. Luís Redondo, autor con Juan de Zavala del famoso libro El Requeté.

Luís Redondo era oficial de Caballería con experiencia en Marruecos, y se acogió a la ley Azaña en 1931 por su descuerdo con el régimen republicano. Participó en la Sanjurjada en 1932 y permaneció en cautiverio hasta 1934, tiempo en el que abrazó la causa carlista. Una vez libre, se dedicó a la instrucción militar del Requeté de Sevilla y fue nombrado Delegado Jefe regional del requeté de todo Andalucía. Participó en el Alzamiento y se puso a las órdenes de Queipo de Llano, como jefe de la “Columna Redondo”. Al acabar la guerra siguió en el Ejército y ascendió hasta Teniente General, falleciendo en Madrid en 1973.


El cuadro muestra el busto Don Carlos y se trata de una obra que no conocíamos, cuyo autor y paradero actual desconocemos.


Fotografía del comandante Redondo, posando delante de un retrato al óleo del rey Carlos VII


Otro de los nuevos retratos localizados de Don Carlos es el que podríamos llamar “Don Carlos y sus generales” y aparece fotografiado en el libro de José María bueno sobre uniformes de las tropas carlistas. La pintura, cuyo autor y paradero desconocemos, está claramente inspirada en un grabado aparecido en el periódico carlista Chapel Zuri (boina blanca), que se conserva en el Museo Carlista de Madrid.

Don Carlos y sus generales, obra basada en un grabado aparecido en Chapel Zuri


Junto a estos retratos del más icónico de los reyes carlistas, otro hallazgo merece especialmente reseñarse, por ser un cuadro de grandes dimensiones -2,16x1,31 m- y del que no teníamos siquiera noticia previa. Se trata de un retrato de cuerpo completo de Don Carlos, con boina calada y vistiendo un vistoso uniforme con pantalón rojo y botas altas, y firmado por E. Karr en mil ochocientos noventa y algo, pues el último número de la fecha no puede distinguirse.

A pesar de nuestras indagaciones, no hemos sido capaces de encontrar información alguna sobre este pintor, ni tampoco sobre las circunstancias o razones por las que llevó a cabo este retrato, cuyo destinatario fue un carlista de Villar de los Navarros (Zaragoza), bisabuelo de la actual propietaria.


Retrato de Carlos VII firmado por E. Karr y fechado en mil ochocientos noventa y algo. Colección particular

Carlos VII, pintado por E. Karr (detalle)


En manos de un particular, heredero de quien fue una notable familia carlista vizcaína, se encuentra un retrato ecuestre de Don Carlos pintado al óleo a lomos de su caballo Volador, carente de firma o fecha. La composición e imagen del cuadro es igual que la de la cromolitografía que se encuentra en el Museo Carlista de Madrid -de la que dimos cuenta en nuestro libro de La Dinastía Carlista en la Pintura- a cuyo pie se lee "Colomo pintó" y que fue litografiada por B. Revuelta en los talleres de la Viuda de Fortuna de Madrid. El tamaño de la litografía es de 69,5x55 cm, incluido el marco blanco que la rodea, es decir, claramente menor que el retrato al óleo, cuyas medidas son 90x80 cm. Sin embargo, en la litografía el dibujo es más acabado y con mayor detalle que en el óleo, especialmente en los rasgos fisonómicos de Don Carlos, que en el retrato al óleo se resuelven con pincelada larga y menor precisión, así como en las condecoraciones, apenas insinuadas en el óleo con manchas de color. La litografía sabemos que se inspiró en una fotografía de Don Carlos, fechada en torno a 1897. En cuanto al retrato al óleo es posible que se inspirara igualmente en la fotografía original, como parecen insinuar tanto los rasgos fisonómicos como la mayor elaboración del paisaje, al que en la litografía se concedió una menor importancia.


Carlos VII a lomos de su caballo Volador. Retrato de autor desconocido. Colección particular de Madrid


Otro retrato singular de Don Carlos es el pintado en este mismo 2021 para el Museo Carlista de Madrid por la notable artista aragonesa Carmen Gorbe Sánchez, una de las pintoras actuales que nos está deparando de temática carlista de mayor calidad técnica y sobre la que se está concentrando notable interés. El retrato, en el que aparece un Don Carlos con traje civil y luciendo la boina roja -rasgos ambos que diferencian el retrato de los muchos en los que Don Carlos aparece con uniforme y generalmente llevando la boina en la mano- se basa en una fotografía del duque de Madrid existente en los fondos de la National Library, muy poco conocida en España. De relativamente pequeñas dimensiones (34x27), el cuadro de Carmen Gorbe vuelve a poner de manifiesto esos rasgos de precisión en el dibujo, delicadeza en la pincelada y elegancia cromática, que distinguen sus obras.


Retrato del duque de Madrid. Carmen Gorbe Sánchez, 2021. Museo Carlista de Madrid


Finalmente, queremos consignar también el retrato de Carlos VII realizado recientemente por la pintora aficionada Mónica Caruncho Fontela, fervorosa margarita e infatigable apóstol de la causa carlista a través de sus lápices y pinceles.

Carlos VII, obra de Mónica Caruncho Fontela. Colección Pérez de Rada



Doña Margarita de Borbón-Parma, primera esposa de Carlos VII

Doña Margarita de Borbón-Parma, inolvidable ángel de la Caridad que prendó el corazón de todos los carlistas, es paradójicamente, en contraposición a su esposo, uno de los miembros de la dinastía carlista de la que existen pintados menos retratos. Ello da especial interés al retrato pintado en este 2021 por la pintora hiperrealista aragonesa Carmen Gorbe Sánchez, basado en una conocida fotografía de la reina, a la que la pintura emula en su realismo y fidelidad fisonómica.

El retrato, pintado al óleo y que no tenemos duda en calificar como uno de los mejores de Doña margarita, forma parte de la colección del Museo Carlista de Madrid.


Doña Margarita de Borbón-Parma, obra de Carmen Gorbe Sánchez, 2021. Museo Carlista de Madrid



Don Jaime de Borbón y Borbón-Parma, Jaime III

El olfato rastreador de Iñigo Pérez de Rada, propietario de una de las mejores colecciones existentes de recuerdos histórico y obras de arte relacionadas con el Carlismo, ha localizado en fecha muy reciente dos retratos de Don Jaime de Borbón y Borbón-Parma, Jaime III, de gran interés.

El primero de ellos, del que ha pasado a ser propietario tras adquirirlo en febrero de 2021 a una casa de subastas austriaca, se trata de un magnífico retrato de Don Jaime con uniforme de capitán general y condecoraciones ganadas en el ejército ruso, obra del notable pintor austriaco Hermann Torggler.

Hermann Torggler (nacido el 27 de febrero de 1878 en Graz † el 1 de abril de 1939 en Viena)

estudió en la Academia de Bellas Artes de Munich, cultivando especialmente el retrato. En 1908 recibió el Premio Estatal en su ciudad natal, lo que le permitió trasladarse a Viena ese mismo año, y marchar después un año a Paris a completar sus estudios. Realizó retratos de personajes como el Kaiser Guillermo II, Shakespeare, Wagner, Ludwig van Beethoven, Mozart y Schubert.

Durante la Primera Guerra Mundial, Torggler trabajó como pintor de guerra, realizando retratos, de los que varios de encuentran en la actualidad en la colección del Museo de Historia del Ejército en Viena.

Su obra alcanzó notoriedad en los círculos cortesanos y de la alta sociedad vienesa, a muchos de cuyos miembros retrató.

En el retrato que realizó de Don Jaime, el Pretendiente aparece sentado en una butaca en cuyo respaldo está tallado el escudo borbónico, que aparece también pintado en el margen superior derecho del lienzo. El cuadro es muy posible que provenga del palacio de Frohsdorf en el que residió Don Jaime y fuera puesto a la venta por algún descendiente de alguna de sus hermanas.

Retrato de D. Jaime de Borbón y Borbón-Parma, obra del pintor austriaco H. Toggler. Colección Pérez de Rada.


El segundo de los retratos es una obra del pintor Henri Jacquier, del que ya conocíamos dos magníficos retratos de Don Jaime. En este caso se trata de un retrato sólo del rostro, de pequeño formato (26,5x20 cm), y que fue subastado en Coutau-Bergarier en nov 1919, vendiéndose por 1.185 euros. Como curiosidad, la casa de subastas no fue capaz de reconocer la firma, y lo sacó a la venta como obra de “Escuela española”.

Dadas las características de la obra, es muy posible que se tratara de un apunte del pintor preparatorio para alguno de los otros retratos de Don Jaime que pintó.


Don Jaime, retratado por Henri Jacquier. Fotografía de la casa de subastas Coutau-Bergarier







[1] Rumeu de Armas, Antonio: Luís de la Cruz y Ríos. Tenerife: Viceconsejería de Cultura y Deportes. Gobierno de Canarias, 1997.

52 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

MUSEO CARLISTA DE MADRID.-

Colección J. Urcelay

Reservados los derechos. Museo Carlista de Madrid.- Colección J. Urcelay