• Museo Carlista de Madrid

La Dinastía Carlista en la Pintura: nuevos cuadros hallados

Actualizado: jul 26

En el mes de mayo de 2020 finalizamos nuestro libro “La Dinastía Carlista en la Pintura”, subtitulado “Historia e imagen de la rama carlista de la Familia Real española, sus retratos y los artistas que los realizaron”, con el que pretendimos establecer un primer inventario de las pinturas existentes de los miembros de la dinastía carlista, aportando datos sobre los pintores y las circunstancias de su realización.


La Dinastía Carlista en la Pintura

Javier Urcelay; La Dinastía Carlista en la Pintura. Museo Carlista de Madrid/Galland Books, Valladolid 2020


A pesar del barrido sistemático que la elaboración del libro supuso, ya en su primer capítulo advertíamos de la certeza de que “aún existirán por esos mundos muchos retratos de los reyes y reinas carlistas que aquí no han sido incluidos”, cuya salida a la luz pública podría incluso ser fomentada por la publicación del libro. La esperanza era que estos nuevos hallazgos pudieran incorporarse a futuras nuevas ediciones de la obra. En cualquier caso, y por si esa esperanza no se llegara a materializar, doy cuenta aquí, escasamente un año después de la edición del libro, de los varios retratos localizados en estos últimos meses y que nos eran desconocidos al concluir la obra.



Don Carlos María Isidro de Borbón, Carlos V, primer rey de la Dinastía Carlista


En 1816 se fundó por Real Cédula la Universidad de San Fernando de La Laguna, en Tenerife, de la que el Infante Don Carlos María Isidro de Borbón asumió el cargo honorífico de protector. Con este motivo, la nueva universidad encargó al pintor canario Luís de la Cruz y Ríos sendos retratos del rey Fernando VII y de su hermano el Infante Don Carlos, que fueron pintados a lo largo de 1816 y 1817, y se entregaron en 1818. Actuó de intermediario el confesor real Cristóbal Bencomo, quien tuvo que esforzarse para ver culminada su misión luchando contra la desgana y “poca formalidad” del pintor.[1]

Don Carlos luce uniforme de capitán general, con las condecoraciones habituales, a las que se añaden las veneras de las Órdenes de Santiago y Malta y la placa de la Orden francesa del Espíritu Santo.

Carlos María Isidro de Borbón, Carlos V

Retrato del Infante Don Carlos María Isidro pintado por De la Cruz para la Universidad de La Laguna. Instituto Cabrera Pinto. La Laguna (Tenerife)



Junto a este cuadro de Canarias y pintado por "el canario", como se le conocía en Palacio, otro retrato del infante del que no teníamos noticia previa ha salido a la luz pública. En noviembre de 2020, la casa de subastas Ansorena de Madrid sacó a la venta un retrato realizado por Agustín Esteve, copia del boceto pintado por Goya. El cuadro de Esteve perteneció a la colección de la Reina María Cristina de Borbón y luego a colección particular, sin que conozcamos su paradero después de ser vendido en la mencionada subasta.

Infante Carlos María Isidro de Borbón

El Infante Don Carlos María Isidro de Borbón, copia realizada por Agustín Esteve del boceto pintado por Goya



Doña María Francisca de Braganza, primera esposa del rey Carlos V


La Condesa de Melgar, pintora aficionada, pero de cierto carácter, pintó al pastel una versión de Doña María Francisca de Braganza, siguiendo el modelo del famoso retrato pintado por Vicente López. El cuadro se encuentra, como el resto de los cuadros de la condesa, en manos privadas de sus herederos.

María Francisca de Braganza

Retrato al pastel de Doña Francisca de Braganza, obra de la condesa de Melgar siguiendo el modelo de Vicente López. Colección particular




Doña María Teresa de Braganza, segunda esposa del rey Carlos V


En Internet encontramos un retrato de Doña María Teresa de Braganza, Princesa de Beira, del que no tenemos ninguna información, pero que dejamos aquí consignado a falta de que algún día podamos conocer algo sobre él.

Maria Teresa de Braganza, Princesa de Beira

Retrato de Doña María Teresa de Braganza, Princesa de Beira.



Infante Sebastián Gabriel


El Infante Sebastián Gabriel fue retratado por diversos pintores a partir de su llegada a la corte española acompañando a su madre la Princesa de Beira. Uno de estos retratos de juventud salió del círculo del pintor romántico Antonio María de Esquivel Suárez de Urbina (1806-1857), perteneciendo en la actualidad a una colección particular tras su venta en una casa de subastas.

El Infante presenta en el que cuadro que ahora hemos localizado -cuyas medidas son 60x61 cm- una edad algo mayor que en el retrato que de él realizó el canario Luis de la Cruz, perteneciente a la Colección Baleztena, y como en este, luce uniforme con el Toisón de oro, la Banda y Placa de la Gran Cruz de la Orden de Carlos III y la encomienda de la Orden de Malta.



El Infante Sebastián Gabriel, atribuido al círculo de Antonio Mª Esquivel



Don Carlos Luís de Borbón y Braganza, Conde de Montemolín


En el verano de 2020, la pintora Carmen Gorbe Sánchez pintó un retrato al óleo sobre lienzo de Don Carlos Luís de Borbón y Braganza, conde de Montemolín y el Carlos VI de la dinastía carlista. Se trata de un cuadro interesante, pues viene a completar una muy escasa iconografía pictórica del segundo de los reyes de la dinastía carlista. Para llevar a cabo su obra, la pintora se basó en uno de los grabados existentes del Conde de Montemolín, que aparece retratado con levitón, portando la banda y placa de la Orden de Carlos III que le fue concedida por Fernando VII, y con el Toisón de Oro al cuello.

El cuadro pertenece en la actualidad a la colección del Museo Carlista de Madrid, en San Lorenzo de El Escorial.




Don Carlos Luís de Borbón y Braganza, conde de Montemolín. Obra de Carmen Gorbe Sánchez. Museo Carlista de Madrid



Doña María Carolina de Borbón Dos Sicilias, Condesa de Montemolín


Tres cuadros nuevos hemos localizado de María Carolina de Borbón Dos Sicilias, todos ellos realizados cuando era princesa de la corte de Nápoles y antes de convertirse en condesa de Montemolín.

El primero de ellos es una representación de la familia del rey Francisco I de las dos Sicilias por Giuseppe Cammarano. El cuadro, en el que Carolina aparece con sus padres y hermanos, se encuentra en el Museo de Capodimonte, en Italia.

Giuseppe Cammarano (4 junio 1766 – 8 octubre 1850) nació en Sciacca, Sicilia, ciudad en la que dirigió la Academia de Arte. Pintó frescos para la Corte de Nápoles, bajo el mecenazgo de Fernando I, que le financió los estudios en Roma, donde realizó pinturas a mitad de camino entre el rococó y el neoclasicismo. De vuelta a Nápoles, hizo trabajos de restauración, fue nombrado profesor de la Real Academia de Bellas Artes y llevó a cabo pinturas de decoración de los palacios reales de Caserta y Nápoles, y pintó La Última Cena para la catedral napolitana.

Falleció en Nápoles a la edad de 84 años.

La familia de Francisco I

La familia de Francisco I de las Dos Sicilias, de Giuseppe Cammarano. Museo de Capodimonte


Junto a esta obra, hemos localizado otras dos pinturas de María Carolina, en la primera aún niña y en la segunda, una miniatura, retratada en su adolescencia. Desconocemos el autor -quizás Michele Albanesi o Floriano Pietrocola, que tanto trabajaron para la corte napolitana- o localización de estas pinturas, encontradas en internet y de las que no podemos dar más datos.


Maria Carolina de Borbón

Futura condesa de Montemolín, adolescente

María Carolina de Borbón Dos Sicilias, en dos retratos cuyo autor y localización desconocemos


Don Carlos de Borbón y Austria-Este, Carlos VII


Carlos de Borbón y Austria-Este sigue siendo una fuente inagotable de nuevos hallazgos, haciendo honor a su justa reputación a ser uno de los reyes más retratados, no solo de la dinastía carlista, sino quizás de la entera Familia Real española.

El primero de los retratos que hemos localizado fue un regalo del propio monarca a la revista carlista argentina El Legitimista Español, fundada por el incansable propagandista del Carlismo Francisco de Paula Oller. De ello se dio cuenta en un número de la revista, publicado en 1903, y que mostraba la fotografía que aquí recogemos, la única que hemos visto del cuadro, que puede en la actualidad encontrarse en algún lugar en tierras americanas o quizás haya desaparecido para siempre.

En la reseña que la revista dedica a agradecer este regalo con la que el monarca carlista honró al editor y sus colaboradores, no se señala autor del cuadro, mencionándose únicamente que era obra de un famoso pintor veneciano. Quizás se trate de Ermolao Paoletti, que sabemos que realizó varios trabajos para el Duque de Madrid.


Carlos VII, retratado por “un conocido pintor veneciano”, regalo del rey a El Legitimista Español (Francisco de Paula Oller) en abril 1903.



Francisco de Paula Oller no sólo fundó la revista el El Legitimista Español, sino que fomentó la organización del Carlismo en Argentina y otras naciones hispanas, en las que se abrieron Círculos y sedes con mayor o menor prosperidad. En las fotografías que conservamos de los Círculos carlistas de Buenos Aires y Montevideo, se aprecia un retrato de Carlos VII en la sala de reuniones, que es también nuevo para nosotros. Ignoramos si se trataba de una fotografía o de una pintura, y si fuera esto segundo, carecemos de cualquier información sobre su autoría o actual localización.

Circulo carlista de Buenos Aires

Retrato de Carlos VII en la sala de reuniones del Circulo Tradicionalista de Buenos Aires, Archivo Montevilla, fondo Oller

Circulo Carlista de Uruguay

Retrato de Carlos VII en el Circulo Tradicionalista de Uruguay, Archivo Montevilla, fondo Oller


En una línea similar se encuentra el retrato de Don Carlos, propiedad de un coleccionista particular valenciano residente en Madrid. El retrato, de aproximadamente medio metro de alto y cuya técnica desconocemos -si bien parece realizado al pastel- está "Dedicado al Exmo. Sr. Marqués de Castrillo" y firmado por M. Fernández o Hernández en el ángulo inferior izquierdo. En cualquier caso, se trata de un magnífico retrato de Don Carlos probablemente en torno a 1904, ya en plena madurez.





Otro cuadro de Don Carlos VII, localizado también indirectamente, es el que figura como fondo en una fotografía del que fuera comandante del Requeté andaluz en la Cruzada, D. Luís Redondo, autor con Juan de Zavala del famoso libro El Requeté.

Luís Redondo era oficial de Caballería con experiencia en Marruecos, y se acogió a la ley Azaña en 1931 por su descuerdo con el régimen republicano. Participó en la Sanjurjada en 1932 y permaneció en cautiverio hasta 1934, tiempo en el que abrazó la causa carlista. Una vez libre, se dedicó a la instrucción militar del Requeté de Sevilla y fue nombrado Delegado Jefe regional del Requeté de todo Andalucía. Participó en el Alzamiento y se puso a las órdenes de Queipo de Llano, como jefe de la “Columna Redondo”. Al acabar la guerra siguió en el Ejército y ascendió hasta Teniente General, falleciendo en Madrid en 1973.


El cuadro muestra el busto Don Carlos y se trata de una obra que no conocíamos, cuyo autor y paradero actual ignoramos.


Luis Redondo ante retrato de Carlos VII

Fotografía del comandante Redondo, posando delante de un retrato al óleo del rey Carlos VII


Otro de los nuevos retratos localizados de Don Carlos es el que podríamos llamar “Don Carlos y sus generales” y aparece fotografiado en el libro de José María Bueno sobre uniformes de las tropas carlistas. La pintura, cuyo autor y paradero desconocemos, está claramente inspirada en un grabado aparecido en el periódico carlista Chapel Zuri ("Boina blanca"), que se conserva en el Museo Carlista de Madrid.

Carlos VII y sus generales

Don Carlos y sus generales, obra basada en un grabado aparecido en Chapel Zuri




Junto a estos retratos del más icónico de los reyes carlistas, otro hallazgo merece especialmente reseñarse, por ser un cuadro de grandes dimensiones -2,16x1,31 m- y del que no teníamos siquiera noticia previa. Se trata de un retrato de cuerpo completo de Don Carlos, con boina calada y luciendo un vistoso uniforme con pantalón rojo y botas altas. El cuadro está firmado por E. Karr en mil ochocientos noventa y algo, pues el último número de la fecha no puede distinguirse.

A pesar de nuestras indagaciones, no hemos sido capaces de encontrar información alguna sobre este pintor, ni tampoco sobre las circunstancias o razones por las que llevó a cabo este retrato, cuyo destinatario fue un vecino de Villar de los Navarros (Zaragoza), bisabuelo de la actual propietaria.




Retrato de Carlos VII firmado por E. Karr y fechado en mil ochocientos noventa y algo. Colección particular


Carlos VII, detalle

Carlos VII, pintado por E. Karr (detalle)


Otros dos retratos de Carlos VII que incorporar al elenco de novedades se han incorporado en fecha reciente a los fondos del Museo Carlista de Madrid. El primero de ellos perteneció a la familia de D. Luís Llaguno Piñera, un carlista vizcaíno de Orduña que fue presidente de la diputación foral de Vizcaya entre 1937 y 1939. Llaguno era nieto, por parte de madre, de D. Pedro María de Piñera, carlista también y que fue diputado general de Vizcaya. Piñera aparece retratado en el famoso cuadro de Antonio María de Lecuona que inmortalizó la recepción de Carlos VII a las Merindades de Vizcaya el 3 de mayo de 1874. Luis Llaguno fue también, a su vez, padre de José Luís Llaguno Acha, heroico requeté que resultó herido por un disparo del tristemente famoso teniente Castillo en la manifestación patriótica con motivo del entierro del guardia civil asesinado por los comunistas el 14 de abril de 1936, y que luego participó en la Cruzada como voluntario en Radio Requeté de Campaña y posteriormente como teniente habilitado de artillería.


En el retrato en cuestión, un óleo sobre lienzo de 90x80 cm sin fecha ni firma, Don Carlos aparece a lomos de su caballo Volador, según el modelo del conocido grabado pintado por Colomo y que fue litografiado por B. Revuelta en los talleres de la Viuda de Fortuna de Madrid, del que se conserva un ejemplar en el Museo Carlista y del que dimos cuenta en nuestro libro sobre La Dinastía Carlista en la Pintura.

A diferencia del dibujo de Colomo, el óleo al que nos referimos presenta un menor detalle en los rasgos fisonómicos, las condecoraciones que luce el Duque de Madrid y especialmente la pata trasera del caballo, todo lo cual induce a pensar que el retrato quedara inacabado. Este detalle, que sería impropio de un encargo o de un regalo que pudiera haber recibido su primer propietario, induce a pensar que el retrato pudiera haber sido obra del propio Luís Llaguno, del que sabemos que pintaba y del que los herederos conservan algunos cuadros. Se trata, sin embargo, por ahora, de una mera especulación, pues ni siquiera sabemos con certeza cuál de los miembros de la estirpe familiar fue el primer propietario del cuadro, cuya fecha precisa es difícil de datar.

Lo que si sabemos es que Colomo se inspiró para su composición en una fotografía de Don Carlos, fechada en torno a 1897, que pudo servir también como base al lienzo del que ahora hablamos, o bien inspirarse éste en la litografía publicada después, y por tanto ser posterior a la misma.


Retrato ecuestre de Don Carlos de Borbón. Anónimo

Carlos VII a lomos de su caballo Volador. Retrato de autor desconocido. Colección particular de Madrid


El segundo retrato de Don Carlos incorporado al Museo Carlista es el pintado en este mismo 2021 por la notable artista aragonesa Carmen Gorbe Sánchez, una de las pintoras actuales que nos está deparando obras de temática carlista de mayor calidad técnica. El retrato, en el que aparece un Don Carlos con traje civil y luciendo la boina roja -rasgos ambos que le diferencian de los muchos en los que Don Carlos aparece con uniforme y generalmente llevando la boina en la mano- se basa en una fotografía del Duque de Madrid existente en los fondos de la National Library, muy poco conocida en España. De relativamente pequeñas dimensiones (34x27), el cuadro de Carmen Gorbe vuelve a poner de manifiesto esos rasgos de precisión en el dibujo, delicadeza en la pincelada y elegancia cromática, que distinguen sus obras.


Don Carlos de Borbón, por Carmen Gorbe Sánchez. Museo Carlista de Madrid

Retrato del Duque de Madrid. Carmen Gorbe Sánchez, 2021. Museo Carlista de Madrid


Juntos a estos retratos originales, queremos dejar constancia de la localización en la Tenuta Reale de Viareggio de un retrato de Carlos VII copia del retrato realizado por Carlos Vázquez Úbeda por encargo del propio Don Carlos y que estuvo colgado en el despacho de la Secretaría del Palacio de Loredán. En este caso se trata de una copia de escasa calidad artística y autor desconocido, aunque bellamente enmarcada. Al retrato de Don Carlos se le ha añadido en este caso el escudo de la monarquía española, rodeado del Toisón de Oro, que no figura en el cuadro original de Vázquez Úbeda.



Copia del cuadro de Carlos VII de Vázquez Úbeda, colgada en uno de los salones de la Tenuta Reale de Viareggio


El elenco de retratos al óleo de Carlos VII no parece tener final, apareciendo cada día nuevos cuadros inéditos o desconocidos hasta la fecha. Uno de los de mayor interés, propiedad de un anticuario andaluz, es un retrato del joven Carlos VII, en torno a 1869, y cuyas medidas son 72x55,5 cm. En uno de los bordes del lienzo aparece firmado por el pintor Antonio Estrada, del que apenas tenemos información.

Don Carlos aparece muy joven, luciendo uniforme y boina roja con borla de hilos de oro, y luciendo el toisón y la placa de la Orden de Carlos III. Se trata de una imagen de Don Carlos muy similar a la popularizada en varias fotografías que el Pretendiente se realizó en aquel tiempo, anterior al comienzo de la guerra.

El gran parecido del retrato de Estrada con el retrato anónimo al pastel de Don Carlos que se conserva en el Museo Carlista de Madrid, hace pensar que quizás ambos cuadros se deban al mismo pintor, siendo si acaso este último una preparación para el retrato al óleo, siempre de más entidad y también de mayores dimensiones. En ese caso, cabría preguntarse si también realizaría al óleo el retrato de Doña Margarita del que el Museo conserva igualmente el realizado al pastel.



El Duque de Madrid retratado al óleo por Antonio Estrada



Retrato al pastel de Carlos VII, con el que el retrato de Antonio Estrada guarda evidentes similitudes



Finalmente, queremos consignar también los retratos o apuntes de Carlos VII realizados recientemente por Mónica Caruncho Fontela, fervorosa margarita e infatigable apóstol de la causa carlista a través de sus lápices y pinceles. Si bien su calidad técnica y minuciosidad no llega a la de las obras de artistas consagrados, teniendo más bien un carácter de bocetos o apuntes, no dejan de tener una candorosa frescura, una graciosa ligereza y una simplicidad y soltura de líneas que hace que merezca la pena registrarlos entre la abundante iconografía del Duque de Madrid.

Carlos VII, por Mónica Caruncho

Carlos VII, obra de Mónica Caruncho Fontela. Colección Pérez de Rada



Retrato del Duque de Madrid con uniforme y condecoraciones, pintado por Mónica Caruncho



Retrato del Duque de Madrid en traje civil, luciendo grandes placas. Retrato al óleo de Mónica Caruncho.



Apunte de Carlos VII a caballo, realizado por Mónica Caruncho Fontela en 2021.



Doña Margarita de Borbón-Parma, primera esposa de Carlos VII


Doña Margarita de Borbón-Parma, inolvidable ángel de la Caridad que prendó el corazón de todos los carlistas, es paradójicamente, y en contraposición a su esposo, uno de los miembros de la dinastía carlista de la que existen pintados menos retratos. Ello da especial interés al retrato llevado a cabo en este 2021 por la pintora hiperrealista aragonesa Carmen Gorbe Sánchez, basado en una conocida fotografía de la reina, a la que el pincel emula en su realismo y fidelidad fisonómica.

El retrato, pintado al óleo sobre lienzo y que no tenemos duda en calificar como uno de los mejores de Doña Margarita, forma parte de la colección del Museo Carlista de Madrid.


Margarita de Borbón-Parma, por Carmen Gorbe

Doña Margarita de Borbón-Parma, obra de Carmen Gorbe Sánchez, 2021. Museo Carlista de Madrid


Al igual que en el caso de su esposo Don Carlos, la Tenuta Reale de Viareggio ha querido inmortalizar la imagen de Doña Margarita en los salones en los que residió durante los últimos años de su vida, colgando una copia del famoso retrato de la reina carlista realizado por César Muñoz Sola. La obra es probablemente del mismo autor a la que se encomendó el retrato de Don Carlos que se encuentra en las paredes del mismo edificio, y como este, es de una calidad artística bastante mediocre. Probablemente ambos serían encargados a algún pintor local cuando la Tenuta Real pasó a ser propiedad del Municipio de la ciudad toscana y fue abierto al público como museo. En cualquier caso, es de agradecer que a través de estas pinturas se haya querido mostrar la relación de la real mansión con los reyes carlistas, y muy especialmente con Doña margarita de Borbón-Parma, cuyos restos mortales descansan en la capilla del mismo recinto.



(Fragmento del cuadro de Doña Margarita en la Tenuta Reale de Viareggio)


También Mónica Caruncho, de la que ya hemos hablado, ha realizado un par de retratos de la inolvidable Doña Margarita, que aquí queremos consignar.





Retratos de la Duquesa de Madrid realizados por la "margarita" Mónica Caruncho, como homenaje a la augusta reina carlista esposa de Don Carlos de Borbón y Austria-Este.



Don Jaime de Borbón y Borbón-Parma, Jaime III


El olfato rastreador de Iñigo Pérez de Rada, propietario de una de las mejores colecciones existentes de recuerdos históricos y obras de arte relacionadas con el Carlismo, ha localizado en fecha muy reciente dos retratos de Don Jaime de Borbón y Borbón-Parma, el Jaime III de la dinastía carlista, de gran interés.

El primero de ellos, del que ha pasado a ser propietario tras adquirirlo en febrero de 2021 a la casa de subastas austriaca Dorotheum, se trata de un magnífico retrato de Don Jaime con uniforme de capitán general y condecoraciones ganadas en el ejército ruso, obra del notable pintor austriaco Hermann Torggler.


Hermann Torggler (nacido el 27 de febrero de 1878 en Graz † el 1 de abril de 1939 en Viena) estudió en la Academia de Bellas Artes de Munich, cultivando especialmente el retrato. En 1908 recibió el Premio Estatal en su ciudad natal, lo que le permitió trasladarse a Viena ese mismo año, y marchar después un año a Paris a completar sus estudios. Realizó retratos de personajes como el Kaiser Guillermo II, Shakespeare, Wagner, Ludwig van Beethoven, Mozart y Schubert.

Durante la Primera Guerra Mundial, Torggler trabajó como pintor de guerra, realizando retratos, de los que varios de encuentran en la actualidad en la colección del Museo de Historia del Ejército en Viena.

Su obra alcanzó notoriedad en los círculos cortesanos y de la alta sociedad vienesa, a muchos de cuyos miembros retrató.

En el retrato que realizó de Don Jaime, el Pretendiente aparece sentado en una butaca en cuyo respaldo está tallado el escudo borbónico, que figura también en el margen superior derecho del lienzo. El cuadro es muy posible que provenga del palacio de Frohsdorf en el que residió Don Jaime y fuera puesto a la venta por algún descendiente de alguna de sus hermanas.

Jaime de Borbón, por H. Toggler

Retrato de D. Jaime de Borbón y Borbón-Parma, obra del pintor austriaco H. Toggler. Colección Pérez de Rada.


El segundo de los retratos es una obra del pintor Henri Jacquier, del que ya conocíamos dos magníficos retratos de Don Jaime. En este caso se trata de un retrato sólo del rostro, de pequeño formato (26,5x20 cm), y que fue subastado en Coutau-Bergarier en noviembre de 1919, vendiéndose por 1.185 euros. Como curiosidad, la casa de subastas no fue capaz de reconocer la firma, y lo sacó a la venta como obra de “Escuela española”.

Dadas las características de la obra, es muy posible que se tratara de un apunte del pintor, preparatorio para alguno de los otros retratos que pintó de Don Jaime .


Jaime III, por Henri Jacquier

Don Jaime, retratado por Henri Jacquier. Fotografía de la casa de subastas Coutau-Bergarier


A efectos de exhaustividad, consignamos finalmente también el retrato abocetado de Don Jaime realizado por Mónica Caruncho, siguiendo el modelo del conocido retrato de Carlos Vázquez Úbeda.



Don Jaime, retrato abocetado realizado por Mónica Caruncho



Don Javier de Borbón-Parma


Dos nuevos óleos de Don Javier de Borbón-Parma se han exhibido en la exposición temporal del Museo Carlista de Estella, titulada "Las voces de la Causa" y que se ha clausurado en abril de 2021. El primero de ellos se trata de un retrato debido a José María González de Echávarri, entusiasta carlista, profesor universitario y pintor aficionado, de quien ya conocíamos un colorista retrato de Carlos VII. En este caso se trata de un retrato de Don Javier con uniforme requeté y bajo una corona real. El cuadro pertenece a los fondos del Museo del carlismo de Estella, y fue realizado en los años 50 del siglo XX.





El otro de los retratos, con una técnica muy diferente y una pintura esquemática, muestra a Don Javier con Montejurra al fondo, y es de autor desconocido. Procedente del llamado Partido Carlista, fue realizado en la segunda mitad del siglo XX y pertenece igualmente a los fondos del Museo del Carlismo del Gobierno de Navarra.




Doña Magdalena de Borbón-Busset


No conocíamos hasta la fecha ningún retrato de Doña María Magdalena Borbón-Busset, esposa de Don Javier de Borbón-Parma. Merece por eso recogerse en este catálogo de pintura de la Dinastía Carlista el retrato realizado por Mónica Caruncho, uno de los mejores de su abundante producción dedicada a motivos carlistas.



Doña Magdalena de Borbón, captada por los pinceles de Mónica Caruncho Fontela




[1] Rumeu de Armas, Antonio: Luís de la Cruz y Ríos. Tenerife: Viceconsejería de Cultura y Deportes. Gobierno de Canarias, 1997.

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