• Museo Carlista de Madrid

Carlos Marx entendió mejor el Carlismo que sus discípulos

Carlos Marx en su libro “La revolución española 1808-1843”, publicado en 1929, hizo gala de un entendimiento de lo que el Carlismo era y significaba que ya quisieran para si nuestros historiadores y políticos liberales, y también

sus discípulos marxistoides que enseñan historia en las aulas:

“El carlismo no es puro movimiento dinástico y regresivo, como se empeñaron en decir y mentir los bien pagados historiadores liberales. Es un movimiento libre y popular en defensa de tradiciones mucho más liberales y regionalistas que el absorbente liberalismo oficial, plagado de papanatas que copiaban a la Revolución Francesa. Los carlistas defendían las mejores tradiciones jurídicas españolas, las de los Fueros y las Cortes legítimas pisoteadas por el absolutismo monárquico y el absolutismo centralista del Estado liberal. Representaban la patria grande como suma de las patrias locales, con sus peculiaridades y tradiciones propias…El tradicionalismo carlista tenía unas bases auténticamente populares y nacionales de campesinos, pequeños hidalgos y clero, en tanto que el liberalismo estaba encarnado en el militarismo, el capitalismo ( las nuevas clases de comerciantes y agiotistas), la aristocracia latifundista y los intereses secularizados, que en la mayoría de los casos pensaban con cabeza francesa o traducían, embrollados de Alemania”.

Hoy, con casi dos siglos a las espaldas, las cosas continúan así, sin que sigan sin entender nada los que confunden al carlismo con la ultraderecha, el franquismo o incluso el nacionalismo independentista, que de todo se oye.

Por una vez y sin que sirva de precedente: ¡Señores míos, tienen ustedes que leer a Marx!

MUSEO CARLISTA DE MADRID.-

Colección J. Urcelay

Reservados los derechos. Museo Carlista de Madrid.- Colección J. Urcelay